El alegato de Ulises

 

Desde niño sentí atracción por el arte en todas sus manifestaciones. Debió ser desde que tengo uso de razón, pues realmente no alcanzo a recordar cuándo fue. Por ello siempre pensé que disfrutar con el arte era algo consustancial al ser humano. Con el paso de los años percibí que mi apreciación era errónea. Si bien toda persona siente, no es cierto que toda persona se deje llevar por el placer del disfrute de una obra de arte. Incluso me atrevo a decir que el mero hecho de sentir algo frente a una obra es ya suficiente. No es preciso que el efecto que produzca la obra sobre el ser humano sea algo agradable. Es preferible pero no imprescindible. Desde mi punto de vista la obra de arte es buena en tanto en cuanto transmite o produce una sensación sobre el individuo que la percibe, sea como sea esa sensación (incluso el rechazo). Si la obra remueve el interior del ser humano o afecta (sin dolor insoportable) a alguno de sus sentidos, considero que estoy ante una obra de arte.

 

Por otra parte quiero expresar mi más sincera condena a aquellas personas que, con todo el descaro se permiten el lujo de decir “el artista con esta obra quiere transmitir….”. ¿Con qué derecho podemos alguien ajeno al artista “decir lo que el artista quiere decir” ?. El artista dice con sus manos, y su forma de expresión es la propia obra.

 

Bien es cierto que Visionarte obtiene además, no sin esfuerzo, de muchos de los artistas que componen su colectivo (y es de mucho agradecer) unas palabras sobre sus obras. Y es grato de veras. Cuando no es posible esa obtención de algo más de sus secretos e intimidades entro en juego yo, Ulises, pero nunca como un crítico, sino como un intérprete, o si me lo permiten, como un “percibidor” de sensaciones.

 

Nunca criticaré una obra ni “diré lo que el artista ha querido decir”, pues el artista ya lo ha dicho todo con su más pura manifestación, su obra. Siempre expresaré con mis textos lo que las obras de estos artesanos de oficio hacen sobre mí. Y con ello creo que ayudaré más a disfrutar al visitante de las obras que tiene ante sí o como mínimo brindarle “el otro punto de vista” con el cual comparar su propio sentir.

 

Bienvenidos a Visionarte.

 

 

Ulises Tales